domingo, 4 de diciembre de 2011

www.alhambragranada.tk Espacio del mes de diciembre de 2011 Sala de las Camas

www.alhambragranada.tk  Espacio del mes de diciembre de 2011 Sala de las Camas




Espacio del mes de diciembre de 2011 
Sala de las Camas

Desde la galería que separa el Patio de la Reja y el Patio de Lindaraja se puede acceder a la planta baja del Baño de Comares. La entrada original, sin embargo, se situaba en un plano superior, a la altura del Patio de los Arrayanes, comunicándose con la Sala de las Camas.

La función de este espacio dentro del Baño de Comares, es equivalente al apoditerium de las termas romanas. Era un lugar de reposo y atenciones previas al baño, iluminado mediante una linterna en torno a la cual se distribuían en la planta alta, las habitaciones del servidor del baño. Los llamativos colores de la estancia no son los originales, sino que se aplicaron en una restauración de la segunda mitad del siglo XIX.

Horario: de 8.30h a 18.00h. Martes, miércoles, jueves y domingo.
Acceso: con la entrada general al Conjunto Monumental de la Alhambra.
Aforo: máximo 15 personas.
Cronología: siglo XIV.

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www.alhambragranada.tk El Patio de los Leones recupera su imagen histórica

El Patio de los Leones recupera su imagen histórica

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El Patio de los Leones recupera su imagen histórica

La restauración del Patio de los Leones concluirá a comienzos del 2012. Además de exhibir las esculturas de los Leones restaurados y su Fuente, el suelo del Patio más emblemático del mundo recuperará su imagen histórica a partir de su pavimentación con mármol blanco de Macael. La solución permitirá poder acceder al patio, lo que era imposible desde la última remodelación de la zona en los años noventa. Así lo ha decidido la Comisión Provincial de Patrimonio, quien ha autorizado la pavimentación del Patio.

Durante el proceso de restauración de este espacio, se han realizado investigaciones que han sido expuestas en el transcurso delCongreso Internacional de Conservación y Restauración de Bienes Culturales que se ha celebrado en el Parque de las Ciencias de Granada. En una de las ponencias, Francisco Lamolda, arquitecto conservador del Patronato de la Alhambra, ha desvelado los resultados de las diferentes catas arqueológicas realizadas en el Patio de los Leones.

La idea de que allí había un jardín ha sido descartada, ya que la superficie de roca subyacente "hace inviable la existencia de un espesor mínimo de tierra vegetal". El estudio exhaustivo de la documentación histórica procedente de diferentes archivos nacionales ha desvelado que el suelo estuvo cubierto a finales del siglo XV con mármol blanco, por lo que la nueva intervención se aproxima a esta imagen también empleada a lo largo de la historia de laconservación del Monumento y contribuirá a una mejor conservación del sistema hidráulico de la fuente.

En 1494, el humanista austriaco Jerónimo Münzer había descrito por primera vez el Patio de los Leones con una solería de mármol blanco y una fuente central con una taza. Ocho años después, Antonio Lalaing dejó constancia de la misma configuración con la salvedad de que habían sido añadidos seis naranjos. Diferentes fuentes refieren que a finales del siglo XVII el complejo sufrió una importante remodelación. El suelo pasó a ser de cerámica en espiga con colores azul, blanco, verde y negro.

En 1770, el hispanista inglés Henry Swinburne visitó la Alhambra. En 1779 publicó el libro Viaje alrededor de España, en el que se adentraba en sus monumentos principales. Uno de ellos fue laAlhambra. Swinburne describe el Patio de los Leones con gran precisión y pueden apreciarse nuevos cambios en la solería, esta vez compuesta por cerámica en espiga con piezas cocidas y vidriados en azul y blanco.

Ya durante la ocupación francesa, en 1810, el general Sabastiani ordenó retirar el pavimento y plantar un jardín con rosas, jazmines y arrayanes. Fue necesario rellenar de tierra natural los cuadrantes y emplear maceteros. En la segunda mitad del siglo XIX los jardines fueron eliminados y se recuperaron los niveles originales en las galerías con la disposición de baldosas de cerámica ochavadas con olambrillas verdes, blancas y azules. En los intercolumnios se regresó al mármol.

En 1974 se decidió volver a plantar diferentes especies en los cuadros del patio, y en 1987, se decidió que el acabado del Patio fuese en gravilla del río Guadalquivir a su paso por Mengíbar. Sin embargo, esta solución propiciaba ruido y provocaba su dispersión por el resto del palacio, lo que ocasionaba en muchos casos desperfectos en el pavimento del resto delMonumento y en los canales de la Fuente de los Leones. Esta circunstancia, ocasionó que, por motivos de conservación, se prohibiera el acceso al Patio, que los turistas podían apreciar desde un perímetro habilitado al efecto pero no pisar.

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miércoles, 2 de noviembre de 2011

La Silla del Moro abre al público

La Silla del Moro abre al público

El Patronato de la Alhambra y Generalife abrirá el Mirador de la Silla del Moro todos los sábados y domingos, de 9 h a 20 h hasta el 9 de octubre y de 9 h a 18 h, desde el 15 de octubre, como nuevo Espacio del Mes. La Silla del Moro, una construcción de carácter militar integrada en la red defensiva de la Granada del siglo XIV,  constituye un vestigio de los edificios medievales vinculados con la Alhambra y el Generalife, junto con los palacios de Dar al-Arusa y los Alijares. Situada en la falda norte del Cerro del Sol, la Silla del Moro ejercía una posición de dominio sobre el curso del río Darro, las huertas del Generalife, la Alhambra, la ciudad de Granada, la Vega y sus montañas limítrofes. Concretamente se destinaba a vigilar la Acequia Real, fuente de abastecimiento de la Alhambra y Generalife.
El Patronato de la Alhambra y Generalife y el Ministerio de Cultura han recuperado la Silla del Moro como un gran mirador del monumento nazarí hacia la ciudad, restableciendo así el uso patrimonial de este lugar. La labor arqueológica que se ha efectuado consolida y pone en valor el edificio conocido como Castillo de Santa Elena o Silla del Moro. Asimismo, ha permitido obtener nuevos datos, como las trazas que presentaba la antigua construcción, proporcionando importantes informaciones sobre la configuración y la estructura del inmueble.
La dirección de la obra ha correspondido al Patronato de la Alhambra y Generalife. El Ministerio de Cultura ha participado en su financiación, a través del Instituto de Patrimonio Cultural de España, que durante los últimos años sigue colaborando en la financiación de diferentes intervenciones en el monumento nazarí, como la Puerta de las Granadas o el cementerio musulmán.

Pon la Alhambra en tu móvil

Pon la Alhambra en tu móvil

El Patronato de la Alhambra y Generalife ha renovado su servicio a móviles con una nueva web que permite a los usuarios un acceso rápido a los principales contenidos del portalwww.alhambra-patronato.es. Para la realización del sitio web se han tenido en cuenta las principales necesidades demandadas por este perfil de usuarios, a partir del análisis de las estadísticas de los visitantes móviles, así como las últimas recomendaciones sobre el diseño y usabilidad de sitios webs para móviles.
El perfil de los visitantes móviles de la Alhambra es el de un usuario que desea planificar su próxima visita al Conjunto Monumental y están interesados en obtener de manera rápida toda aquella información que les pueda resultar relevante: horarios, tarifas, itinerarios, cómo llegar...  así como sobre los eventos y exhibiciones que van a poder encontrar durante su visita.
Así, la estructura de la versión móvil de la Alhambra se ha planteado en cinco secciones básicas: Horarios, Tarifas, Itinerarios, Hoy en la Alhambra y, finalmente, Conoce la Alhambra, una recopilación de los principales lugares del Conjunto Monumental pensada para convertirse en una auténtica guía de mano para ser utilizada durante la visita al monumento.
De esta forma, el Patronato de la Alhambra y Generalife mejora su servicio y comunicación con sus visitantes y les garantiza un acceso rápido y cómodo a los contenidos más demandados desde cualquier lugar y en cualquier momento.
Desde hace varios años se habla de la eclosión de la Internet móvil, pero no ha sido hasta finales de 2010-2011 cuando las operadoras han impulsado su crecimiento mediante el abaratamiento de los smartphone y de las tarifas de conexión a Internet desde móvil. De esta forma, es cada vez más habitual que un porcentaje importante de las conexiones a la web se produzcan desde estos terminales, llegando en muchos casos a superar las conexiones desde los terminales tradicionales.

Owen Jones y la Alhambra

Owen Jones y la Alhambra

Owen Jones (1809-1874) fue uno de los protagonistas centrales de los grandes debates estéticos acontecidos durante la segunda mitad del siglo XIX, reflejo de las incertidumbres que producía el advenimiento de la era de la máquina. De otra parte, la Alhambra ocupó, como es sabido, un papel fundamental en la cultura artística y arquitectónica a lo largo del siglo XIX, provocando dos de los procesos de reflexión crítica más interesantes en el mundo de las artes plásticas. Uno de ellos, el representado por la construcción cultural que, de los palacios nazaríes, elabora la literatura y el imaginario romántico, y el otro proceso partió de la mirada analítica de los arquitectos Owen Jones y Jules Goury, plasmada en sus estudios dedicados a laAlhambra como sistema decorativo de referencia.
Jones, junto con el francés  Goury se encontraron en Atenas donde debatieron in situ a propósito del color en la arquitectura griega. Desde allí partieron hacia Granada donde tendría lugar su decisivo encuentro con la Alhambra, en marzo de 1834.  Pronto comenzaron el análisis del repertorio decorativo nazarí del que no podían aún sospechar las repercusiones posteriores de su nuevo modo de acercarse al monumento árabe. Sus seis meses de febril estudio, con la realización de cientos de dibujos, calcos y moldes -y trágicamente marcados al final por la muerte de Goury, víctima de la epidemia de cólera que asoló la ciudad, llevaron a Jones a la convicción de que en la Alhambra se encontraba oculto el paradigma modélico del más perfecto sistema ornamental y cromático de cuantos estilos históricos habían existido y del que, sin caer en la mera imitación, podían extraerse normas universales útiles también para los arquitectos contemporáneos.
Tras su regreso a Londres, con un segundo viaje a Granada en 1837, Jones simultaneó su actividad profesional con la preparación del libro que había de mostrar estos descubrimientos. Fruto de dicho trabajo fue la publicación, en 1842 y 1845, de los dos volúmenes de Plans, Elevations, Sections and Details of the Alhambra, obra clave de un nuevo tipo de orientalismo que convirtió a la Alhambra en uno de los máximos referentes del debate arquitectónico del siglo XIX.
Algo más tarde, en 1856 Jones dio el siguiente paso: condensar su experiencia en un verdadero tratado de decoración, The Grammar of Ornament, donde trataba de sintetizar en una “gramática estilística” los principios científicos de la ornamentación. Esta obra fue libro de cabecera en numerosas escuelas de arquitectura y diseño europeas para numerosas generaciones de arquitectos y artistas.
Para el Patronato de la Alhambra y el Generalife constituye una enorme satisfacción dedicar esta publicación al estudio de la fascinación de Owen Jones por la Alhambra, en la que halló su constante aspiración a integrar el legado islámico en la cultura contemporánea, un objetivo que persiguió en toda su prolongada actividad como arquitecto y decorador. También se ha pretendido mostrar la amplia influencia que la obra y las teorías de Jones ejercieron sobre sus contemporáneos en ámbitos como la decoración arquitectónica y, muy especialmente el diseño, que hicieron del estilo “alhambresco” uno de los historicismos orientalizantes más difundidos del siglo XIX y parte del XX. 
Mención especial merece el trabajo desarrollado por el coordinador de la publicación Juan Calatrava, de cuya amplia dedicación al estudio de la Historia de la Arquitectura este libro es buena muestra. A los autores igualmente cabe reconocerles el mérito de descubrirnos diferentes facetas de Jones y sus consecuencias. Así, Rémi Labrusse nos descubre una realidad cada vez más evidente, la incuestionable sugestión de Oriente. Mariam Rosser-Owen y Abraham Thomas perfilan aspectos como el coleccionismo de objetos relacionados con la Alhambra por parte del arquitecto inglés y la influencia de sus trabajos en otros diseñadores británicos del siglo XIX.
Esta publicación sirve también para reconocer el importante legado cultural que el arquitecto inglés contribuyó a crear como medio de difusión de los valores culturales que atesora la antigua ciudad-palacio de los reyes nazaríes.

María del Mar Villafranca, directora general del Patronato de Alhambra y Generalife.

Owen Jones y la Alhambra

Owen Jones y la Alhambra

Owen Jones (1809-1874) fue uno de los protagonistas centrales de los grandes debates estéticos acontecidos durante la segunda mitad del siglo XIX, reflejo de las incertidumbres que producía el advenimiento de la era de la máquina. De otra parte, la Alhambra ocupó, como es sabido, un papel fundamental en la cultura artística y arquitectónica a lo largo del siglo XIX, provocando dos de los procesos de reflexión crítica más interesantes en el mundo de las artes plásticas. Uno de ellos, el representado por la construcción cultural que, de los palacios nazaríes, elabora la literatura y el imaginario romántico, y el otro proceso partió de la mirada analítica de los arquitectos Owen Jones y Jules Goury, plasmada en sus estudios dedicados a laAlhambra como sistema decorativo de referencia.
Jones, junto con el francés  Goury se encontraron en Atenas donde debatieron in situ a propósito del color en la arquitectura griega. Desde allí partieron hacia Granada donde tendría lugar su decisivo encuentro con la Alhambra, en marzo de 1834.  Pronto comenzaron el análisis del repertorio decorativo nazarí del que no podían aún sospechar las repercusiones posteriores de su nuevo modo de acercarse al monumento árabe. Sus seis meses de febril estudio, con la realización de cientos de dibujos, calcos y moldes -y trágicamente marcados al final por la muerte de Goury, víctima de la epidemia de cólera que asoló la ciudad, llevaron a Jones a la convicción de que en la Alhambra se encontraba oculto el paradigma modélico del más perfecto sistema ornamental y cromático de cuantos estilos históricos habían existido y del que, sin caer en la mera imitación, podían extraerse normas universales útiles también para los arquitectos contemporáneos.
Tras su regreso a Londres, con un segundo viaje a Granada en 1837, Jones simultaneó su actividad profesional con la preparación del libro que había de mostrar estos descubrimientos. Fruto de dicho trabajo fue la publicación, en 1842 y 1845, de los dos volúmenes de Plans, Elevations, Sections and Details of the Alhambra, obra clave de un nuevo tipo de orientalismo que convirtió a la Alhambra en uno de los máximos referentes del debate arquitectónico del siglo XIX.
Algo más tarde, en 1856 Jones dio el siguiente paso: condensar su experiencia en un verdadero tratado de decoración, The Grammar of Ornament, donde trataba de sintetizar en una “gramática estilística” los principios científicos de la ornamentación. Esta obra fue libro de cabecera en numerosas escuelas de arquitectura y diseño europeas para numerosas generaciones de arquitectos y artistas.
Para el Patronato de la Alhambra y el Generalife constituye una enorme satisfacción dedicar esta publicación al estudio de la fascinación de Owen Jones por la Alhambra, en la que halló su constante aspiración a integrar el legado islámico en la cultura contemporánea, un objetivo que persiguió en toda su prolongada actividad como arquitecto y decorador. También se ha pretendido mostrar la amplia influencia que la obra y las teorías de Jones ejercieron sobre sus contemporáneos en ámbitos como la decoración arquitectónica y, muy especialmente el diseño, que hicieron del estilo “alhambresco” uno de los historicismos orientalizantes más difundidos del siglo XIX y parte del XX. 
Mención especial merece el trabajo desarrollado por el coordinador de la publicación Juan Calatrava, de cuya amplia dedicación al estudio de la Historia de la Arquitectura este libro es buena muestra. A los autores igualmente cabe reconocerles el mérito de descubrirnos diferentes facetas de Jones y sus consecuencias. Así, Rémi Labrusse nos descubre una realidad cada vez más evidente, la incuestionable sugestión de Oriente. Mariam Rosser-Owen y Abraham Thomas perfilan aspectos como el coleccionismo de objetos relacionados con la Alhambra por parte del arquitecto inglés y la influencia de sus trabajos en otros diseñadores británicos del siglo XIX.
Esta publicación sirve también para reconocer el importante legado cultural que el arquitecto inglés contribuyó a crear como medio de difusión de los valores culturales que atesora la antigua ciudad-palacio de los reyes nazaríes.

María del Mar Villafranca, directora general del Patronato de Alhambra y Generalife.